Maridaje vino y sabores
Sabores ácido, amargo, dulce y salado
Maridaje y sabores: es importante saber que la percepción del sabor se divide en cuatro elementos esenciales: sabor ácido, sabor amargo, sabor dulce y sabor salado. El vino tiene estos cuatro elementos, que afectan su relación con la comida y que al degustar una comida se tienen en cuenta igualmente. Es determinante a la hora de casar vinos y gastronomía la correcta elección del maridaje.
Maridaje vinos y platos tradicionales: ejemplos
El maridaje de vinos y ciertos platos tradicionales, de fuerte arraigo popular, son incuestionables. Por citar ejemplos típicos, el fino andaluz con las gambas, jamón, fritos y boquerones de aquella entrañable tierra; el clarete riojano con las tapas de la calle Laurel de Logroño; el Ribeiro con las empanadas gallegas de Santiago; los grandes reservas con carne rojas y caza; los blancos y rosados de casta con la inigualable paella; el Chacolí con las sardinas de Santurce; el Sauternes con el foie; la pasta italiana con el Chianti. Es determinante a la hora de casar vinos y gastronomía la correcta elección del maridaje.

